Ciudadanos venezolanos emigran hacia otras fronteras por la crisis

La migración no es fácil

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Producto de la crisis política, económica y social que presenta Venezuela, miles de ciudadanos venezolanos cruzan las fronteras en búsqueda de un mejor futuro para ellos y sus familiares.

Muchos perciben la migración como algo sencillo y la realidad es completamente distinta. Dejar tu tierra, siendo un profesional y entrar en otra para encontrar un mínimo trabajo es algo «frustrante» para algunos.

Pues, la mayoría sueña con salir a obtener un trabajo correspondiente a su título universitario pero eso se puede conseguir con el tiempo, no al instante.

Emigrar, implica saber donde llegar. Muchos optan por irse sin tener a alguien en otro país, y llegan a sitios donde incluso han tenido que dormir en calles para poder gestarse en ese país. Otros montan sus propios negocios porque el auge de venezolanos en las naciones es exuberante y para poder sustentarse, deben buscar montar un negocio que sea rentable para ellos.

Algunos optan por irse solos y otros por irse con familiares o con amigos y poder ayudarse entre sí. Pero ello implica más gastos, pero nada es imposible.

Pero más allá, de irse solo o acompañado, de encontrar algún trabajo o montar su propio negocio, la agravante se encuentra en el trato que le dan las demás naciones a los ciudadanos. Y esto no solo sucede con Venezuela.

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La xenofobia ha obtenido su auge desde la migración reciente. Pues, Perú siendo uno de los países más cálidos, algunos de sus pobladores han maltratado y denigrado a los ciudadanos que llegaron a sus fronteras. Y en el caso de las mujeres venezolanas, se agrava más.

Los pobladores han acosado a las nuevas migrantes, quieren que se regresen a su tierra natal y luchen por su país. Muchos de los ciudadanos venezolanos les explican todo lo que han hecho en su país para poder salvarlo y por todo lo que han tenido que pasar, pero no lo comprenden.

También las mujeres de este país acusan a las venezolanas de ir a «venderse sexualmente» para obtener unos soles y de esa manera poder enviarle a sus familias. Y la realidad es completamente distinta. Las mujeres venezolanas no van a Perú a prostituirse, ni mucho menos a quitarle los esposos a las mujeres peruanas. Al contrario, se van en búsqueda de trabajos honrados que les permitan irse ganando los soles poco a poco e ir enviándoles a sus familiares que persisten en Venezuela.

Recientemente hubo un caso donde dos mujeres peruanas desfiguraron a una mujer venezolana, a una joven, por ser «más bella» que las otras y por quitarle a su esposo. En realidad, la joven venezolana se encontraba trabajando como asistente en el negocio y las dos mujeres se lanzaron contra la venezolana para desgraciarle la vida.

Así como sucedió este caso, suceden otros y no solo con las mujeres, con los hombres también. Un grupo de jóvenes venezolanos fueron acosados cuando se encontraban vendiendo productos de sus país e inclusive los grabaron y el vídeo fue publicado por las redes sociales. Hicieron creerle a la población que estaban robando y en realidad no fue así.

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Por ello, no hay que hacerle daño a las personas. Se sabe que la situación en el país está crítica y que muchos han emigrado por lo mismo. Solo se pide respetuosamente que sean tratados dignamente.

Solo es recibir el mismo trato que los venezolanos le dieron a todos los inmigrantes que visitaron la tierra cuando sus naciones estuvieron completamente igual.

No hace falta realizar maltratos a los demás por el simple hecho de visitar su tierra provisionalmente hasta que se acomode la situación venezolana.