¡Aprende a hacer leche condesada en casa!

Sus orígenes se remontan con Nicolás Appert, quién la inventaría en 1820 y Gail Borden Jr en 1852, ya que la leche común y corriente no se conservaba sino estaba refrigerada por varias horas.

Por ello, los escritos de Marco Polo, dejan entrever que los tártaros hicieron posible el condensar la leche pudieron transportas diez libras de pasta de leche por cada uno de ellos, para mezclarlo con agua, que originalmente se dieron cuenta e hicieron saber lo suave y cuajada que cambió la leche, en forma líquida diluyéndola.

La leche condensada que conocemos hoy en día es con leche de vaca, a la que le han sacado el agua y le agregan azúcar, dando como resultado una materia espesa y muy dulce que puede durar varios años sin necesidad de refrigerarse, siempre y cuando no se haya abierto su empaque.

Este ingrediente es clave en algunas preparaciones como el Café Sua Da de Vietnam o el café bombón.

En Panamá, Colombia y México es un dulce muy común en los niños, siendo utilizada en la torta tres leche, otros dulces y arriba de los raspaos.

En Venezuela se utiliza para crear el quesillo, también sirve como aderezo en la chica y en los granizados o raspaos.

En Chile se utiliza mucho para los pie de limón y en Perú para crear arroz con leche

En todo el mundo se utilizar para darle un toque dulce a los postres y también se puede crear en casa, siendo más económico para el bolsillo.

Ingredientes

50 gramos de mantequilla
Media taza de agua caliente
Una taza de azúcar
Una taza de leche en polvo

Preparación

Se debe licuar el azúcar con la leche en polvo, luego se prepara la mantequilla hasta que quede en punto de pomada (entre líquido y sólido), después se debe mezclar con agua caliente hasta que la mantequilla se disuelva totalmente. Seguidamente en la licuadora donde se encuentra la azúcar y la leche en polvo, se le añade el agua con la mantequilla derretida anteriormente.

Inmediatamente se podrá ver la leche condensada, se puede usar al mismo momento o guardarle en un envaso en la nevera para ser utilizada.

¡Buen provecho!

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